Ciudad de México, a 13 de agosto de 2026.— La diputada federal María Teresa Ealy Díaz, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión una Proposición con Punto de Acuerdo para exhortar a la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados a revisar la idoneidad de Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla como presidente de la Comisión de Juventud.
La propuesta fue presentada con carácter de urgente u obvia resolución, luego de los hechos registrados el pasado 12 de agosto durante los trabajos de la Comisión Permanente, en los que se produjo un altercado entre Gutiérrez Mancilla y el diputado federal Arturo Ávila.
El planteamiento de la legisladora fue respaldado por diversas diputadas y diputados de su Grupo Parlamentario, entre ellos el propio Arturo Ávila, lo que, señaló Ealy Díaz, evidencia que la propuesta trasciende cualquier diferencia personal o partidista y coloca en el centro la responsabilidad institucional de quienes encabezan los órganos legislativos.
“Esto no se trata de una disputa personal. Se trata de qué ejemplo queremos dar desde el Congreso a las juventudes de México”, sostuvo Ealy Díaz.
La diputada enfatizó que la Presidencia de una comisión parlamentaria no constituye un espacio de protagonismo personal, sino una responsabilidad de conducción institucional que exige respeto, diálogo, civilidad, responsabilidad e idoneidad.
En ese sentido, destacó que la exigencia debe ser todavía mayor cuando se trata de la Comisión de Juventud, órgano encargado de atender una agenda que impacta directamente a millones de jóvenes mexicanos.
“Las juventudes observan cómo nos comportamos sus representantes. No podemos pedirles que rechacen la violencia, que dialoguen y que resuelvan sus diferencias por las vías institucionales mientras desde el propio Congreso normalizamos conductas que contradicen esos principios”, afirmó.
El punto de acuerdo establece que la Comisión Permanente condene los hechos de violencia ocurridos el 12 de agosto y rechace categóricamente que la violencia física o cualquier conducta intimidatoria puedan considerarse formas legítimas de expresión política, oposición o ejercicio de la representación popular.
Asimismo, solicita a la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados que, en el ámbito de sus atribuciones legales, valore e impulse ante el Pleno la sustitución de Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla como presidente de la Comisión de Juventud, a fin de que dicho órgano sea encabezado por una persona cuya conducta, desempeño, antecedentes e idoneidad sean congruentes con los principios de respeto, diálogo, civilidad, responsabilidad e institucionalidad.
Ealy Díaz aclaró que la propuesta no pretende prejuzgar sobre responsabilidades jurídicas ni sustituir a las autoridades competentes, sino plantear una reflexión estrictamente institucional respecto de la idoneidad que debe tener quien encabeza una comisión ordinaria de la Cámara de Diputados.
“No estamos pidiendo censura. Estamos pidiendo responsabilidad. No estamos cuestionando el derecho de nadie a disentir. Estamos defendiendo el derecho de las juventudes a tener representantes dignos”, señaló.
La legisladora recordó que la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos contempla que, al proponer la integración de las comisiones, la Junta de Coordinación Política debe considerar los antecedentes y la experiencia legislativa de quienes las presidirán.
Por ello, sostuvo que la conducta de quien encabeza una comisión no puede ser considerada un asunto ajeno al desempeño institucional del órgano que preside.
“Una cosa es la libertad de expresión y otra muy distinta la violencia. Una cosa es la firmeza política y otra perder el control. Una cosa es debatir con intensidad y otra convertir la confrontación política en confrontación física”, puntualizó.
La diputada morenista subrayó que el mensaje adquiere una relevancia especial por haberse producido los hechos precisamente en el marco del Día Internacional de la Juventud.
“Es una enorme contradicción que, en el día en que el mundo reconoce la importancia de las juventudes, desde el Congreso se proyecte una imagen que nada tiene que ver con los valores que debemos transmitirles. Las juventudes no necesitan que les enseñemos a pelear; necesitan que les enseñemos a construir”, expresó.
Ealy Díaz sostuvo que la política puede ser firme, crítica e incluso profundamente confrontativa en términos de ideas, pero que existe un límite que ninguna institución democrática debe normalizar: la violencia.
“Si queremos que las juventudes crean en las instituciones, primero tenemos que demostrarles que las instituciones saben corregir cuando algo no funciona. Los cargos públicos no son intocables y la representación popular implica responsabilidad”, afirmó.
Finalmente, la legisladora hizo un llamado a que el Congreso de la Unión eleve el estándar de conducta de quienes ocupan responsabilidades parlamentarias y garantice que la Comisión de Juventud sea un espacio de diálogo, construcción y resultados.
“Las juventudes de México merecen una Comisión de Juventud que esté a la altura de ellas. Merecen representantes que hablen de futuro y que actúen con responsabilidad. La política puede ser firme sin ser violenta, y el Congreso debe ser el primero en demostrarlo”, concluyó.
La proposición plantea tres puntos: condenar los hechos de violencia ocurridos durante los trabajos parlamentarios; exhortar a la JUCOPO a valorar e impulsar la sustitución de la Presidencia de la Comisión de Juventud; y reafirmar el compromiso del Congreso con la construcción de espacios legislativos basados en el diálogo, el respeto, la pluralidad y la solución pacífica de las diferencias.