La noche de ayer, Miguel Hidalgo volvió a demostrar que cuando hay trabajo real, cercanía y resultados, la gente responde. Cerca de 300 vecinas y vecinos se reunieron para celebrar el cierre de las posadas comunitarias en un ambiente lleno de alegría, unión y esperanza por un futuro mejor para la alcaldía.
Las piñatas se rompieron entre risas, harina volando, dulces, juguetes y sorpresas, pero lo que realmente se fortaleció fue algo mucho más grande: la organización ciudadana y la certeza de que Miguel Hidalgo tiene rumbo.
El evento contó con la presencia de la diputada federal María Teresa Ealy Díaz, acompañada de su mamá, Perla Díaz de Ealy, así como de liderazgos comunitarios, vecinas y vecinos que han sido parte esencial del trabajo territorial que, sin pausa y sin descanso, se ha consolidado en Miguel Hidalgo.
Durante la convivencia, la ciudadanía dejó claro su reconocimiento a un trabajo social y legislativo que no se queda en discursos, sino que se siente en las colonias, en las calles y en la vida cotidiana de la gente.
Más que una celebración decembrina, el encuentro se convirtió en un mensaje ciudadano contundente: hay confianza, hay respaldo y hay un proyecto que crece, se fortalece y conecta con la gente. No es casualidad que diversas encuestas recientes reflejen esta realidad: Miguel Hidalgo sabe quién ha estado, quién escucha y quién ha dado resultados.
“Cuando se trabaja con honestidad, compromiso y cercanía, la gente lo reconoce. Miguel Hidalgo se construye todos los días desde la comunidad”, se expresó durante el evento.
El cierre de posadas no solo marcó el final de una temporada festiva, sino el comienzo de una etapa donde la unidad, la participación ciudadana y el liderazgo sólido se colocan como pilares para seguir transformando Miguel Hidalgo, siempre con la gente al centro y con una visión clara: este proyecto no solo está presente… está listo para dar el siguiente paso.
