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Propone Lázaro Jiménez Aquino que la educación financiera sea elevada a rango constitucional

• Alertó que la mayoría de los mexicanos no ahorra, usa improductivamente su dinero y recurre a servicios financieros informales o a esquemas Ponzi.

El diputado federal del PRI por el estado de Puebla Lázaro Jiménez Aquino, presentó una iniciativa para que se reforme y fortalezca el articulo tercero de nuestra Carta Magna, con el objetivo de que la educación financiera sea elevada a rango constitucional y que en los planes y programas de estudios se incluya esta importante materia.

El presidente del Instituto Reyes Heroles (IRH) del CEN del PRI señaló que hay grandes lagunas en los conocimientos financieros en la población en general, con una serie de consecuencias adversas para todos, como el endeudamiento excesivo y la falta de ahorro para el futuro. Recordó que el 65% de la población no lleva un registro de sus gastos y no sigue un presupuesto familiar; muchos mexicanos viven al día y muy pocos realizan aportaciones voluntarias para su retiro. Muchos otros no entienden conceptos como “tasa de interés”, “inflación”, “riesgo financiero” o “rentabilidad”.

El diputado subrayó que la falta de educación financiera ha generado riesgos innecesarios, la mayoría de los mexicanos no ahorra, usa improductivamente su dinero y recurre a servicios financieros informales como tandas, rifas, cajas de ahorro, pirámides y todo tipo de esquemas “Ponzi”, los cuales con frecuencia son desventajosos y tienen costos elevados.

Educación financiera es igual a más ahorro, mejor inversión, menos deuda, menos fraudes, mayor estabilidad económica y esto por si mismo, acarrea mayor integración familiar. Se trata, dijo, de normalizar que en nuestras familias se hable de educación financiera desde la niñez. Esta enseñanza debe ser una materia escolar básica, para que la cultura financiera, inicie lo antes posible.

Jiménez Aquino hizo hincapié que, para el grupo parlamentario del PRI, resulta apremiante establecer las condiciones para desarrollar y fortalecer las competencias de nuestros niños, para que desde esa temprana edad se tengan hábitos de ahorro, inversión y gasto responsable, lo que permitirá a todos tomar decisiones financieras que potencien nuestros recursos y eviten su malversación. Invitó a sus pares a discutir esta iniciativa para que, aseguró, se promueva una cultura basada en la educación financiera.